(Dehydration: How to Care for Your Child)
La deshidratación ocurre cuando no hay suficiente agua en el cuerpo de una persona. En el caso de los niños, suele suceder como consecuencia de vómitos, diarrea o ambos.
Su hijo estuvo en el hospital para recibir líquidos a través de una vía intravenosa o una sonda nasogástrica (un tubo delgado y flexible que se introduce por la nariz y llega al estómago). Ahora, su hijo se siente mejor y está listo para regresar a casa. Siga estas instrucciones para asegurarse de que su hijo tome suficiente líquido en casa.


Ofrézcale a su hijo muchos líquidos. Siga las instrucciones del profesional del cuidado de la salud sobre lo que su hijo debe beber.
Es posible que el profesional del cuidado de la salud le recomiende una solución de rehidratación para darle por boca (marcas comerciales como Pedialyte® o Enfalyte®, o la marca de una tienda). Esta solución contiene la cantidad adecuada de agua, azúcar y sal para ayudar a combatir la deshidratación. A los niños mayores, se la puede ofrecer en un vaso común. En el caso de niños más pequeños o de niños que no logran beber suficiente líquido, puede resultar útil usar un vaso pequeño, una cuchara o una jeringa para darles entre una y dos cucharaditas (5 a 10 mL) cada unos pocos minutos. También puede ofrecerles helados con electrolitos.
A medida que su hijo comience a beber y comer más, puede reducir la cantidad de solución de rehidratación oral hasta dejarla por completo.
Usted sabrá que su hijo se mantiene hidratado (recibe suficiente líquido) si ocurre lo siguiente:
Recordatorios:

Su hijo:


¿Cómo ocurre la deshidratación? La deshidratación en los niños suele deberse a los vómitos y/o la diarrea. También puede ocurrir cuando un niño no desea beber líquidos porque tiene llagas en la boca o dolor de garganta. Los niños también pueden deshidratarse cuando hace calor o si hacen mucho ejercicio físico.
¿Cómo puedo prevenir la deshidratación? Cuando su hijo se enferme, dele más líquidos o solución de rehidratación oral. Dele pequeñas cantidades con frecuencia, especialmente si el niño está vomitando.
Es importante que los niños beban líquidos con frecuencia cuando hace calor. Quienes practican deportes o son muy activos deben beber más líquidos antes de realizar actividad y tomar descansos regulares para beber (aproximadamente cada 20 minutos) durante el momento de actividad.
¿Es peligrosa la deshidratación? La deshidratación leve en los niños sanos no suele ser peligrosa. Pero una deshidratación más severa puede afectar gravemente al cuerpo o incluso poner en riesgo la vida.